lunes, 25 de enero de 2010

La antidieta

Anoche hablando con una muy buena amiga me comentaba cómo a veces la hacen sentir mal por su peso. Está en línea, en perfecta línea. Saludable y guapísima. Son otras personas con costumbres y malos hábitos y otra clase de figura las que la hacen sentir así. En definitiva: la envidian insanamente. ¡Jaja! Y si la envidia fuera tiña... ¡Todas tiñosas! Comentábamos su falta de culpabilidad o de responsabilidad con respecto a su figura: genética, buena alimentación, vida sana porque-le-gusta, etc.
Desde aquí felicito a todo aquel o aquella que como mi amiga tenga esas condiciones cumplidas y tenga salud, ¡es fantástico! A los que no... No les voy a poner en cintura ni mucho menos. Solo comentar una recomendación.
En los años 50 (el otro día leía sobre esto) los médicos recomendaban a los pacientes y a la sociedad en general, no ingerir grasas y el efecto producido fue un consumo exacerbado de hidratos de carbono que por si no lo saben, cuando están de más en el organismo pasan a ser azúcares -también sobrantes-. Y no había manera de que la población con sobrepeso, perdiera éste. En los 80, la fijación era con las kilocalorías y aún hoy dura ese resacón de contar kalorías en todo lo que comemos y compramos: sieeeempre mirando etiquetas. Más actualmente y sobre todo en los últimos 5-10 años ha ido extendiéndose la convicción de que lo que cuenta es el equilibrio entre todas las clases de nutrientes. La famosa pirámide (cuidado con ella, también engaña) o la ingesta de 5 raciones diarias de frutas y verduras/hortalizas que mi queridita Lillu trata tan acertadamente y tan bien aquí: http://lillusion.blogspot.com/2009/12/cinco-raciones-al-dia.html . Es una idea mejor, más apropiada...
No soy vegana ni soy crudívora y sin llegar a excentridades me atrevo a afirmar que algunos alimentos es mejor comerlos crudos, mientras tengamos estómago para ello. Y es que por mucho que digan que en la evolución el hombre, como las demás especies animales deben comer crudo porque así se desarrollaron... Me gusta demasiado un guiso como para comerme sus componentes por separado y encima rumiando como una vaca...
Lo que sí me gusta es la antidieta. Que tiene ciertos toques de vegano y crudívoro y no sienta mal... ¡Funciona! Dividir clases de alimentos, distribuirlos según las horas del día y necesidades del cuerpo, optar por alimentos poco manipulados, etc. A quien le pique la curiosidad, les recomiendo que busquen en la red a la Sra. Marilyn Diamond -que es un fuerte exponente de esta corriente- y algunos de sus consejos o recetas culinarias.
Hacer un drama de lo que nuestra sociedad consume y come no es lo mío. Los extremos no me van y por eso tampoco me hago la sueca. Me mantengo en un intermedio en el que puedo ver con claridad lo que YO misma hago y dejo de hacer por mi salud porque todo empieza por uno mismo. Me gusta comer, me gusta cocinar y me gusta compartir lo que cocino. Disfruto comiendo pero no pierdo de vista que parte de lo que como, a mi cuerpo le sobra. Ojalá todos lo hagamos.

hannamary

3 comentarios:

marta5 dijo...

Aunque no conozco la antidieta que comentas, siempre he creído que lo mejor para nuestro cuerpo es una dieta equilibrada, con carne, pescado, frutas, verduras, cereales... todo! Es cierto que los hidratos de carbono apenas se queman por la noche, por eso no son recomendables a esa hora, pero por ejemplo a mí la fruta me sienta genial de noche y hay mucha gente que no la recomienda. No apoyo demasiado el vegetarianismo porque me parece que en su dieta siempre faltará algún nutriente. Ahora creo que hay mucho vegano de pega, por pura moda, o gente que deja de comer carne porque los animalitos sufren pero siguen comiendo pescado como si los peces no sufrieran o los huevos no fueran un pollo en proceso.

A mí siempre me han sobrado kilos porque también me gusta cocinar y comerme con placer lo que cocino, pero como bien comentas tú, al menos sé lo que me estoy metiendo al cuerpo. Con mi dieta anti colesterol la famosa pirámide tampoco me sirve para mucho, la verdad. Cuando empecé este tipo de alimentación corté drásticamente con determinados alimentos con el resultado de una anemia en ciernes, así que al final he decidido comer "casi" de todo (hay productos que realmente son una bomba para mi problema, como las vísceras, las mantequillas o los embutidos) e intentar sentirme a gusto conmigo misma y con mi cuerpo, que creo que es lo más importante para eliminar estrés, que afecta más de lo que se piensa a las hipercolesterolemias.

Muy interesante tu entrada :) Ah, y gracias por el enlace!!

saluditos!

Lillu dijo...

Uy, se me coló el comentario con otra cuenta, la de arriba soy yo, Lillu :D

+saluditos

MissKittie dijo...

oh! voya probar la antidieta! xD